Cierto es, A quien Madruga, Dios le Ayuda

Hay dos frases que se me quedaron grabadas hace unos meses al leer un artículo sobre Productividad en el blog de David Cantone; fueron estas:

“En el día más productivo de mi vida me desperté a una hora prudente, ni pronto ni tarde”

“En el día más productivo de mi vida me fui a dormir a una hora prudente, ni pronto ni tarde, con la expectativa de que el próximo día fuera de nuevo el más productivo de mi vida”

¿A qué viene esto? Por lo siguiente; dos de los factores que más me influyen de manera negativa en mí día a día son, el levantarme tarde (este es puntual) y el despertarme cansado. El primero igual puedes permitírtelo de vez en cuando, un sábado o un domingo, quizás después de una noche de diversión, una emergencia o simplemente porque te apatece despertarte tarde. Cuando me refiero tarde, pongamos como ejemplo levantarnos de la rica camita a las 11 de la mañana. Como digo, esto está bien en días ocasionales, pero en ningún caso puede ser un hábito para personas que trabajamos de lunes a viernes, o sábado, para autónomos, freelancers, personas que trabajan desde casa, emprendedores…

Levantarse cansado, por el motivo que sea, el más común suele ser porque nos da la gana, y acostarnos a las 2 de la mañana por poner una hora; es el peor de los males para todos aquellos que trabajamos de forma independiente o casi independiente. Un día puedes escapar, te acuestas a las 2 de la mañana, te levantas a las 8, con lo que habrás dormido y descansado 6 horas a lo sumo, y te o guste o no, tienes que ir a trabajar (a base de cafés por supuesto, si te gusta o bebidas energéticas omitiendo marcas que te dan alas y toda esa parafernalia).

¿En qué va a afectar el descansar poco en un día laborable normal? Hagamos una lista (podéis ayudarme a ampliarla con vuestras opiniones y experiencias propias) con los efectos que causa el levantarnos cansados:

1.  Casi seguro que nos levantaremos aturdidos, con mal cuerpo, y como no, con la mente cansada.

2.  ¿Qué humor tendréis? Como se suele decir: estarás de mala leche.

3.  El cuerpo parece que nos pesa, vamos relentizados, a lo que se le puede añadir un posible dolor de cabeza.

4.  La mente no funciona igual, vamos como 2 segundos atrasados en el tiempo. Normal será que olvidemos ciertas cosas durante el día, nos despistemos, no oigamos del todo bien, no por falta de audición, sino por falta de atención; y hasta hablaremos como un muñeco al que le faltan pilas.

5.  ¿Lo de la mala cara lo he dicho? Cuando has dormido 4 o 5 horas la noche anterior, es casi imposible que a las 8-9 de la mañana tengas buena cara.

6.  Puedes sentir que todo ese día te va a salir mal o te sale mal. Esto va con el estado de ánimo. Mente y cuerpo cansado, estamos débiles, con lo que solemos estar más susceptibles, más débiles y cualquier mínima cosa nos puede hundir en la miseria para el resto del día. Casi hasta que entramos en un estado semi-depresivo.

¿Podemos seguir enumerando consecuencias del habernos levantados cansados, verdad? Voy a parar porque podemos deprimirnos y no es mi idea.

En mi caso particular, antes los días que estoy cansado, busco sustancias (no ilegales!!) que me estimulen y despierten; yo tomo café, y no poco; actividad que tampoco es del todo saludable porque por algún lado te pasa factura.

Con lo de levantarse tarde pasa tres cuartos de lo mismo, yo siento que empiezo a perder el día desde que me levanto, ya vamos con 2-3 horas de retraso, y nos da la sensación que yo alcanzaremos a hacer todas las cosas que tenemos que hacer durante ese día. Sientes que vas a ir arrastrando todo el día que te has levantado tarde, y puedes entrar en un estado de ansiedad y sentirte frustrado. ¿Sentís algo parecido, o sensaciones diferentes?.

Por todo esto, desde siempre hemos oído que lo recomendable es descansar 8 horas al día, en horarios prudentes. No es lo mismo acostarse a dormir de 10 de la noche a 6 de la mañana, que de 3 de la madrugada a 9 de la mañana; ya que en este último caso siempre nos levantaremos con una sensación de cansancio y aturdimiento mayor.

El dicho popular de: A quien madruga, Dios la ayuda, siempre me ha parecido una gran verdad, con el matiz que para madrugar tienes que haber descansado las horas necesarias. Coger el día por la punta como también se suele decir, ver amanecer el día, te hace afrontarlo con más energía, con una sensación de que realmente ese día vas a aprovecharlo y exprimirlo al 100%; puede que al final del día sientas que no ha sido así, pero te puedo asegurar que la sensación será más reconfortante que si te hubieras levantado tarde.

Esto es algo que siempre me ha traído de cabeza, una constante que algunas veces llega a machacarme, frustrándome. No soy de los que se levantan tarde, pero si de los que muchas veces se acuestan tarde, por lo que no descanso bien, no me despierto bien, y los días se me pueden hacer muy largos con cuerpo y mente cansados, lo cual ni es beneficioso para mi salud, ni para mi vida profesional y personal.

¿Os pasa algo parecido? ¿O sois disciplinados con el descanso y los horarios?

Recordad, A Quien Madruga, Dios le Ayuda… pero descansad al menos 8 horas.

Fuente Imagen: flickr

Cierto es, A quien Madruga, Dios le Ayuda
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